6 octubre, 2026
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Vinilo: el ritual musical que resiste al streaming

El vinilo mantiene vigente una experiencia musical basada en sonido, memoria y un ritual que conquista a coleccionistas y nuevas generaciones.

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El vinilo mantiene vigente una manera distinta de escuchar música. La experiencia combina sonido, memoria, tacto y un ritual difícil de trasladar al entorno digital.

Para Rodrigo Marcial Jiménez, antropólogo y profesor de la Facultad de Antropología de la UAEMéx, el formato conserva un valor cultural. Además, representa uno de los grandes hitos tecnológicos del siglo XX.


El disco de vinilo mantiene vigente una forma de escuchar música vinculada con el sonido y la experiencia sensorial.
Foto: Cortesía UAEMÉX / DGCSU.

El vinilo y su valor cultural

Durante su auge, las consolas ocuparon un lugar central en los hogares. También funcionaron como puntos de encuentro para las familias.


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Asimismo, las tiendas de discos transformaron el paisaje urbano. Estos espacios permitieron ampliar el acceso a la música grabada.

“No sólo se podía resguardar música y reproducirla cuando uno quisiera, también surgieron espacios que antes no existían como las discotecas, que eran tiendas de discos. Además, las consolas eran prácticamente muebles decorativos que ofrecían una gran calidad de sonido y se convertían en el centro de reunión de las familias”, recordó.

Posteriormente, el casete, el disco compacto y el MP3 modificaron los hábitos de consumo. Después llegaron las plataformas digitales, con mayor practicidad y disponibilidad inmediata.

Sin embargo, el vinilo encontró una nueva oportunidad entre quienes buscan una relación más tangible con la música.

Vinilo: sonido y ritual

Para el académico, su permanencia también responde a la experiencia que acompaña cada reproducción.

“El disco de vinilo regresó por la calidad y la fidelidad del sonido. No es lo mismo poner un MP3 que colocar un vinilo en una tornamesa, levantar la aguja, ponerla sobre el disco y escuchar cómo empieza a correr. Existe un ritual: limpiar el disco, tomarlo correctamente, darle la vuelta”, afirmó.

Aunque difícilmente recuperará el protagonismo de las décadas de 1960 y 1970, el formato conserva seguidores.

Coleccionistas, aficionados y nuevas generaciones mantienen el interés por los discos físicos. Además, diversos artistas continúan lanzando producciones en formato LP.

Así, el vinilo también funciona como objeto de colección. Su valor combina aspectos emocionales, culturales y simbólicos.

“Hay quienes seguimos disfrutando de todos los formatos: casete, CD y vinilo. Cada uno cuenta una parte de la historia de cómo los seres humanos hemos encontrado maneras de preservar y compartir la música”, concluyó Rodrigo Marcial Jiménez.

BMG

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